Las entidades financieras operan bajo una presión constante.
Las expectativas de los clientes siguen creciendo. La supervisión regulatoria se intensifica. Los ciclos competitivos se aceleran a medida que nuevos actores digitales transforman el mercado. Muchas organizaciones consolidadas siguen estructuradas para una época más lenta, marcada por el control centralizado y una toma de decisiones secuencial.
La autoridad para decidir suele estar lejos de donde se actúa. La propiedad de los datos se reparte entre silos con una rendición de cuentas limitada. La gobernanza se añade a los procesos, en lugar de integrarse en la arquitectura. El trabajo avanza por cadenas de aprobaciones, en vez de mediante procesos orientados a resultados y con responsables definidos.
Las tecnologías emergentes están dejando al descubierto estas limitaciones estructurales. La cuestión ya no es si se puede acceder a la innovación, sino si el modelo operativo puede incorporarla y ampliarla.
Rewiring Financial Services se basa en un estudio con más de 400 altos directivos de los sectores bancario, asegurador y de gestión patrimonial. El informe identifica los patrones estructurales que distinguen a las entidades capaces de adaptarse con rapidez de aquellas limitadas por diseños heredados.