La IA ya está integrada en el trabajo diario, ayudando a los profesionales a ser más eficientes y a mejorar los resultados. Sin embargo, si bien su adopción avanza rápidamente, muchas organizaciones no han rediseñado los flujos de trabajo, los modelos de gobernanza ni las estructuras operativas necesarias para respaldarla.
La Era Agéntica comienza cuando la IA va más allá de la asistencia individual y empieza a sostener una ejecución conectada entre flujos de trabajo, equipos y sistemas. Esta transformación genera un nuevo interrogante para los líderes: ¿dónde debe asistir la IA, dónde puede actuar y dónde deben los humanos mantener el criterio y la responsabilidad?
Según una encuesta realizada a 1003 profesionales, nuestro informe muestra que los equipos no piden más herramientas de IA, sino menos fricción. Quieren que la IA elimine el trabajo repetitivo, mejore la calidad, acelere la ejecución y conecte mejor el trabajo entre equipos y sistemas.
El desafío no radica en la adopción, sino en el modelo operativo que la rodea. La mayoría de las empresas siguen lidiando con flujos de trabajo desconectados, sistemas fragmentados y una gobernanza inconsistente, a pesar de la clara evidencia de que ya existen enfoques más integrados en algunas partes de la organización.
Qué revelan los datos
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El 75 % no ha alcanzado un trabajo integrado o de extremo a extremo con soporte de IA
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Solo el 4,3 % cree que más proyectos piloto de IA generarían el mayor valor
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El 85 % quiere que la IA se encargue de tareas más repetitivas
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El 79 % quiere más tiempo para tomar decisiones y realizar tareas de mayor valor
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El 86 % de los profesionales afirma que la IA ha mejorado su productividad en al menos un 10 %