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IA Agéntica: ¿Qué está frenando a las empresas?

24 septiembre, 2026

La IA agéntica ya forma parte del ritmo de trabajo cotidiano: ayuda a los equipos a investigar, planificar, coordinar y mucho más. En áreas de producto, ingeniería, digital, datos y operaciones, se ha convertido en una pieza cada vez más integrada a la forma en que se hace el trabajo.

El último reporte de Valtech, La Era Agéntica, muestra hasta qué punto ha avanzado este cambio. Basado en una encuesta a 1,003 profesionales que utilizan IA en contextos laborales, revela que el 86% de los encuestados afirma que la IA ha mejorado su productividad en al menos un 10%. El 79% dice que la IA ya tiene un impacto notable en la capacidad de su equipo para alcanzar objetivos de negocio. 

Sin embargo, a medida que la adopción de IA se acelera, muchas organizaciones descubren que las mayores barreras para escalar su valor no están en la tecnología en sí, sino en los sistemas, flujos de trabajo y la gobernanza que la rodean. 

Esto hace que el desafío empresarial actual sea más interesante que una simple historia de adopción.

La pregunta clave es si las organizaciones pueden absorber el valor que la IA está generando y convertirlo en un desempeño de negocio conectado, gobernado y medible. 

Los equipos se mueven más rápido, pero los sistemas a su alrededor fueron diseñados para un modelo operativo más lento. Los flujos de trabajo siguen dependiendo de las mismas transiciones entre áreas. La gobernanza aún opera fuera del flujo real de trabajo. Los derechos de decisión muchas veces no están claros. Los datos y las herramientas siguen fragmentados. Y la medición todavía tiende a recompensar la actividad visible por encima del impacto duradero. 

El resultado es un nuevo tipo de brecha

Las empresas aún no han definido claramente dónde puede ayudar la IA, dónde puede actuar, dónde debe escalar y dónde deben rendir cuentas los humanos.

Ese límite ahora es importante porque la IA con capacidad de agencia es diferente de la IA que la mayoría de las organizaciones adoptaron inicialmente. No solo produce borradores, resúmenes o recomendaciones. Puede coordinar pasos, activar flujos de trabajo, interactuar con sistemas e impulsar el trabajo.

La oportunidad es significativa, pero también lo es la cuestión de gestión: ¿cómo rediseñan los líderes el trabajo cuando la IA está lista para hacer más que ayudar?

Retos de la IA activa: el valor se mueve más rápido que los flujos de trabajo

Uno de los principales retos de la IA agéntica es que las ganancias de productividad se producen dentro de las tareas, mientras el flujo de trabajo general permanece sin cambios. Un gerente de producto puede usar IA para redactar requerimientos más rápido, pero sigue esperando el mismo ciclo de aprobación. Un equipo de QA puede generar casos de prueba en minutos, pero la gobernanza de lanzamiento sigue dependiendo de revisiones manuales e informes fragmentados. Un equipo de atención puede resumir problemas de clientes al instante, pero sigue sin poder resolverlos si los sistemas detrás de la experiencia permanecen desconectados. 

Este es el patrón que muchas empresas están experimentando: nueva velocidad dentro de flujos de trabajo viejos. La IA ayuda a individuos y equipos a moverse más rápido, pero el trabajo sigue pasando por estructuras diseñadas para una organización pre-agéntica. El resultado es un progreso local útil, pero aún no una forma fundamentalmente mejor de operar. 

Esto convierte a la productividad en una medida útil pero incompleta. Si una persona ahorra tiempo pero el siguiente paso sigue en cola, el negocio no ha capturado el valor total. Si los equipos generan mejores resultados pero las decisiones siguen dependiendo de una propiedad poco clara, la organización no se ha vuelto más adaptable. Si la IA mejora un flujo de trabajo pero no puede conectarse a los sistemas que activan la acción, el valor permanece atrapado. 

El reporte hace visible esta brecha

Solo 1 de cada 4 encuestados afirma que la IA está integrada en flujos de trabajo, herramientas y equipos, o que ayuda a coordinar el trabajo de extremo a extremo. Al mismo tiempo, el 77% quiere que la IA juegue un papel mayor en conectar el trabajo entre equipos y sistemas. Es una señal clara: la fuerza laboral está lista para formas de trabajo más conectadas, pero la mayoría de las organizaciones aún no ha construido las condiciones operativas para respaldarlas. 

Así es como las organizaciones caen en el "purgatorio de los pilotos". Los pilotos demuestran que la IA puede crear valor en un contexto controlado, pero no prueban que la empresa esté lista para escalar ese valor a través de sistemas reales, gobernanza activa, controles de riesgo, dependencias y responsabilidades. La experimentación es necesaria, pero se vuelve limitante cuando reemplaza el trabajo más difícil de rediseñar cómo se planifica, conecta, aprueba y mide el trabajo. 

La pregunta de liderazgo más útil ya no es: "¿Dónde estamos usando IA?" Es: "¿Dónde se atasca el valor que crea la IA?" En muchas organizaciones, la respuesta está entre equipos, herramientas, aprobaciones, flujos de datos y derechos de decisión que nunca fueron diseñados para la ejecución agéntica. 

 

Barreras para la IA con agentes: el sistema que rodea la herramienta es el cuello de botella

 

Las mayores barreras de la IA agéntica no son solo técnicas. Son estructurales, operativas y organizacionales. Las empresas rara vez se estancan porque les falta otra herramienta de IA. Se estancan porque la IA se está introduciendo en sistemas de trabajo que no fueron diseñados para que los agentes coordinen, ejecuten o escalen a través de ellos. 

La IA agéntica genera valor cuando tiene contexto, permiso y conexión. Necesita acceso a los datos correctos, operar entre herramientas, tener reglas claras sobre cuándo puede actuar y cuándo debe escalar, y contar con gobernanza del flujo de trabajo, habilitación y métricas que le indiquen a los equipos si el trabajo está mejorando realmente. Sin estas condiciones, la IA sigue siendo útil pero fragmentada. 

Esa fragmentación ya es visible en muchas empresas. Un equipo usa IA para documentación. Otro para análisis. Otro para generación de código, pruebas, contenido o reportes. Cada caso de uso puede ser valioso, pero la organización sigue sin tener un sistema de trabajo conectado. 

La fuerza laboral ya está señalando qué cambios son necesarios. Al preguntarles qué maximizaría el valor de la IA, los encuestados priorizaron la integración de herramientas y datos, la gobernanza y las salvaguardias, y una mayor claridad en los derechos de decisión entre humanos e IA. Solo el 4,3 % cree que más proyectos piloto de IA maximizarían el valor.

Este es un mensaje sumamente práctico. Los equipos solicitan las bases que permitan que la IA funcione de manera consistente donde ya tiene sentido. Quieren que la empresa conecte las capacidades ya existentes, en lugar de seguir añadiendo experimentos inconexos.

Riesgos de la IA agéntica: autonomía sin responsabilidad 

La conversación sobre los riesgos de la IA agéntica suele empezar por seguridad, privacidad, cumplimiento, alucinaciones, sesgos y confiabilidad del modelo. Pero uno de los riesgos más importantes es un riesgo de gestión: autonomía sin responsabilidad. 

A medida que la IA se vuelve más agéntica, el problema es si la organización definió dónde debería actuar, dónde debería recomendar, dónde debería escalar y dónde los humanos deben conservar la autoridad final. 

El reporte muestra que los equipos no rechazan que la IA asuma más trabajo. De hecho, el 74% se siente cómodo con que la IA asuma ejecución acotada si los humanos siguen siendo responsables. Al mismo tiempo, los encuestados trazan límites claros alrededor de la aprobación final, las decisiones sobre personas, las decisiones estratégicas y las decisiones éticas o sensibles al riesgo, todas áreas donde el control humano sigue siendo muy valorado. 

Esto no es resistencia a la IA. Es una visión sofisticada de dónde todavía importa el criterio humano. Los equipos están cada vez más cómodos con que la IA maneje la ejecución, la coordinación, la repetición y la preparación. Están mucho menos cómodos entregando decisiones que afectan a clientes, empleados, riesgo, ética, arquitectura, estrategia o responsabilidad. 

La IA agéntica necesita una gobernanza específica para cada tipo de decisión, diseñada dentro del propio flujo de trabajo. Cada flujo de trabajo importante debería dejar claro a qué puede acceder la IA, dónde puede asistir, dónde puede actuar, cuándo debe escalar, qué queda registrado, quién revisa los resultados y quién sigue siendo responsable cuando algo sale mal. Cuando la gobernanza está integrada en el flujo de trabajo, genera la confianza que los equipos necesitan para moverse más rápido. 

Oportunidades de la IA agéntica: eliminar la fricción, desbloquear valor 

Eliminar la fricción que le impide a las organizaciones adaptarse, decidir y entregar a la velocidad necesaria es fundamental. 

El reporte muestra que los profesionales quieren que la IA asista donde el trabajo se traba. El 82% dice que al menos una quinta parte del tiempo de su equipo se dedica a trabajo repetitivo y basado en reglas que podría automatizarse. La demanda más fuerte es que la IA elimine pasos repetitivos, acelere la ejecución, mejore la calidad y conecte tareas, herramientas y equipos. 

Toda empresa tiene un backlog invisible de fricción: revisiones repetidas, aprobaciones lentas, reportes duplicados, entre otros. Estos son los lugares donde se pierde velocidad, calidad y capacidad de respuesta. La IA agéntica puede ayudar porque está hecha para el tejido conectivo del trabajo, como resumir, monitorear y escalar. Pero el valor solo se multiplica cuando los líderes rediseñan los flujos de trabajo alrededor de los momentos donde la IA puede eliminar esa fricción. 

La oportunidad va más allá de la eficiencia. El 79% de los encuestados quiere más tiempo para el criterio humano y el trabajo de mayor valor. Cuando se les preguntó cómo usarían el tiempo que libera la IA, señalaron definir estrategia y rumbo, mejorar la calidad, tomar mejores decisiones, experimentar, innovar y entender mejor al cliente. 

Ese es el verdadero dividendo de productividad. Más capacidad para el trabajo que diferencia al negocio. Si la IA elimina ejecución y coordinación de bajo valor, pero la organización llena ese tiempo con más reuniones, tareas de baja prioridad o reportes, la oportunidad más grande desaparece. 

Acá es donde la IA agéntica se convierte en una conversación de crecimiento, no solo de eficiencia. El reporte encontró que el 89% cree que mejores flujos de trabajo habilitados por IA expandirían lo que su organización puede entregar. El premio es una empresa más adaptable, donde la información se mueve más rápido, las decisiones tienen mejor respaldo y las personas tienen más espacio para aplicar su criterio donde realmente importa. 

 

Qué deben hacer ahora los líderes

La próxima fase de la IA agéntica la van a ganar las organizaciones que logren convertir la IA de una asistencia dispersa en una ejecución gobernada, tratando los obstáculos de hoy como una hoja de ruta de cómo necesita evolucionar la empresa. 

  • Empieza por los lugares donde el trabajo se frena. 

Estos momentos del flujo de trabajo revelan dónde la IA agéntica puede generar impulso inmediato sin convertirse en otra capa desconectada. 

  • Define el límite de la autoridad.  

Deja explícito dónde puede asistir la IA, dónde puede actuar, dónde debe escalar y dónde los humanos conservan los derechos de decisión finales.

  • Conecta herramientas, datos y flujos de trabajo.

El objetivo no es otra solución puntual, sino un sistema conectado donde la IA pueda operar a lo largo de todo el flujo de trabajo. 

  • Convierte el tiempo ahorrado en capacidad estratégica.  

Los líderes necesitan redirigir de forma deliberada esa capacidad hacia la calidad, la experimentación, la innovación, la toma de decisiones y el entendimiento del cliente. 

  • Mide la IA por resultados, no por actividad

Mide la madurez de la IA por calidad, velocidad, toma de decisiones, capacidad de entrega, adaptabilidad, costo de servicio, relevancia para el cliente y logro de objetivos de negocio. 

Del uso de la IA a la ventaja de la IA

Las empresas necesitan pasar de un uso disperso de la IA a una ventaja escalable, diseñando el modelo operativo alrededor de ella: herramientas y datos integrados, derechos de decisión claros, rediseño de flujos de trabajo, gobernanza, habilitación, métricas y ownership. Así es como las ganancias de productividad aisladas se convierten en una fuente más duradera de desempeño de negocio. 

Las organizaciones que lideren van a ser las que rediseñen cómo trabajan juntos las personas, los agentes, los sistemas y las decisiones. 

La Era Agéntica

Consigue el reporte completo para ver qué es lo que los equipos realmente quieren de la IA hoy.

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Preguntas frecuentes

  • ¿Qué es la IA agéntica?

    La IA agéntica puede planificar, coordinar y ejecutar trabajo de varios pasos entre herramientas, sistemas y flujos de trabajo, dentro de límites definidos, ayudando a avanzar el trabajo mientras mantiene a los humanos como responsables de las decisiones que requieren criterio. 

  • ¿En qué se diferencia la IA agéntica de la IA generativa?

    La IA generativa se enfoca en crear contenido, resumir información y responder a prompts. La IA agéntica extiende estas capacidades coordinando acciones entre flujos de trabajo, interactuando con los sistemas de la empresa y sosteniendo procesos de punta a punta. 

  • ¿Cuáles son los mayores riesgos de la IA agéntica?

    El mayor riesgo empresarial es la autonomía sin responsabilidad. Las organizaciones necesitan reglas claras sobre dónde puede asistir la IA, dónde puede actuar, cuándo debe escalar y dónde los humanos conservan la responsabilidad final. La gobernanza integrada en los flujos de trabajo ayuda a los equipos a moverse más rápido sin perder confianza, cumplimiento ni supervisión. 

  • ¿Cómo pueden las empresas implementar la IA agéntica con éxito?

    Rediseñando los flujos de trabajo en lugar de sumar más herramientas. Las organizaciones deberían conectar datos y sistemas, definir derechos de decisión claros entre humanos e IA, integrar la gobernanza al trabajo diario y medir el éxito a través de resultados de negocio. 

Autores

David Toma
Vicepresidente de Estrategia y Consultoría, DACH
Bernd Mündel
Estratega Senior
Bertrand Payet
Director de la Práctica Composable

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